En el ejercicio de la democracia real, es decir la democracia participativa,incluyente y soberana, se ha señalado a las personas que se atrevieron a cuestionar la vigencia de quienes actualmente lideran la universidad en un primer momento, la ciudad en un segundo momento y el país en un instante final, que retrata el acontecer de nuestras posibilidades de existencia.
Por ello no nos sorprenden los señalamientos que tergiversan el carácter democrático de quienes componen el grupo de estudiantes que lideran la asamblea permanente de la UIS por el pliego de exigencias, personas con un alto sentido de la justicia y vigencia de una universidad pública y verdaderamente democrática.
Tachar a los estudiantes de la UIS como ¨guerrilleros¨ y en especial a aquellos que toman la iniciativa por la reivindicación del movimiento estudiantil, es una alegoría clara a descalificar cualquier intervención critica a la realidad desde un sector como los estudiantes, quienes somos los primeros en trazarnos una agenda que permita un avance en la resolución de los conflictos mas profundos del país, como lo es la inequidad y marginación de las instancias de poder y decisión para el pueblo colombiano, a través de una participación amplia, soberana, y realmente democrática que corresponda a las inquietudes y anhelos del pueblo Colombiano.
La Universidad tiene el deber de ofrecer la posibilidad de la libre asociación y por ello el carácter beligerante que puedan tener los estudiantes debe ser una responsabilidad de los mismos , de las individualidades al definir el rumbo que tomaran sus inclinaciones políticas y si es el caso de estimar el cesé de la posibilidad de construir un consenso democrático desde las herramientas que el espacio actual de la democracia restringida le permite a los colombianos participar por la lucha del ejercicio del poder.
Es por estas razones, que la información que presenta el *periódico El Frente* tiene una intención subrepticia y ella radica en que busca generar en el imaginario nacional que la oposición a las políticas vigentes del gobierno actual son actos auspiciados por los grupos insurgentes, desconociendo la autonomía del movimiento Social y Popular Colombiano, que se expresa por sus dinámicas propias y que no esta vinculado a la lucha armada.
Por lo anteriormente expuesto, tenemos la certeza que no estamos dispuestos a ser objeto de ninguna treta que nos ponga como carne de cañón por la discusión de una universidad publica y pluralista, ni cederemos en nuestras iniciativas para seguir construyendo espacios de participación. Casos como los sucedidos durante el transcurso de la organización de la asamblea general , demuestran que es frágil aun el escenario de los derechos humanos en la universidad y la región, por ejemplo, los señalamientos que por parte del rector, máxima autoridad universitaria, se dirigieron a descalificar el trabajo estudiantil, catalogando de vandálica y terrorista a la expresión mas amplia de la democracia estudiantil, por medio de la manipulación de la opinión publica en los medios masivos de comunicación. Los estudiantes estamos por la mejora sustancial de la universidad en un pliego de exigencias puntuales y que busca acercamientos de dialogo y concertación.
No es extraño entonces que confluyan en un momento como este, los señalamientos, los hostigamientos, que elementos ajenos a la universidad han hecho a diversos estudiantes requiriéndoles identificarse, sin que estos sean autoridades judiciales y/o militares , y si así lo fueran no tienen razones para requerir a los estudiantes en su cotidianidad, demostrando una vez mas que coincide la represión por parte de sectores de la sociedad civil y el fenómeno paramilitar en la universidad por la cercanía de las cooperativas de seguridad privada que permanentemente se han ido haciendo espacio en la ciudad, escalando el control territorial de una manera sutil, pero que es alarmante para el normal desarrollo de la ciudad y la universidad. Pedimos a la comunidad en general que tenga presente, que no por exponer con vehemencia y determinación nuestra posición seamos estigmatizados.
La esperanza de un porvenir en donde todos los Colombianos convivamos con garantías de equidad, igualdad y justicia, solo serán posibles en la medida que la sociedad colombiana reconozca en los jóvenes la oportunidad de un cambio que no excluya la grandeza que en ellos se deposita y que se evidencian en el anhelo por una universidad para todos.
Una universidad que logre transformar su porvenir, es decir el del país, en un horizonte donde su construcción es la democracia por el poder y la justicia para la mayorías del pueblo Colombiano.
*ASAMBLEA PERMANENTE ESTUDIANTES UIS |